Lunes, 20 de Abril del 2026
Boca golpea en el Monumental: un gol de Paredes decide el Superclásico
En un estadio Monumental colmado y con el pulso de las grandes tardes, Boca Juniors volvió a imponer su jerarquía en territorio rival. Con un gol de Leandro Paredes, el equipo xeneize se impuso 0-1 ante River Plate y se quedó con un Superclásico que se jugó con tensión, ritmo y detalles mínimos.
No fue un partido de muchas concesiones. Fue un duelo de esos que se definen en una acción, en un instante, en una pelota bien golpeada.
Un clásico cerrado, de mucha disputa
Desde el arranque, el partido mostró el guion esperado: intensidad alta, duelos constantes y poco margen para el error.River intentó asumir el protagonismo con la pelota, empujado por su gente y con la intención de marcar el ritmo. Boca, en cambio, apostó a un planteo más contenido, esperando su momento y cerrando espacios.
Las ocasiones claras fueron escasas. Cada avance se encontraba con una defensa bien posicionada y con un partido que se jugaba más en la tensión que en el juego.
El momento que definió la tarde
El punto de quiebre llegó en la segunda mitad. En una jugada que rompió la monotonía, Paredes apareció en el borde del área y sacó un remate preciso, de esos que no necesitan demasiada explicación. La pelota se metió lejos del alcance del arquero y silenció el Monumental.
Fue un gol de jerarquía. Y fue suficiente.
Boca resiste, River no encuentra
Tras el gol, el partido cambió de ritmo. River adelantó líneas, acumuló gente en ataque y buscó el empate con insistencia. Pero Boca se sostuvo. Ordenado, compacto, sin perder la concentración. Cada centro fue despejado, cada intento contenido. El equipo visitante entendió el momento del partido y lo jugó con inteligencia.
River, pese a su empuje, no logró transformar el dominio en ocasiones claras. El empate nunca terminó de aparecer.
Un triunfo con peso propio
Ganar un Superclásico siempre tiene valor. Hacerlo como visitante, en el Monumental, lo amplifica. El triunfo le permite a Boca no solo sumar tres puntos, sino también reforzar su confianza en un tramo clave de la temporada.
Para River, en cambio, la derrota deja interrogantes, especialmente en la capacidad para resolver partidos cerrados.