Lunes, 20 de Abril del 2026
El alcalde de Móstoles se aferra al cargo tras la querella: “No voy a dimitir”
La escena se repite frente al Ayuntamiento de Móstoles: comparecencia breve, pocas preguntas y un mensaje contundente. El alcalde Manuel Bautista descarta dimitir tras la admisión a trámite de la querella por presunto acoso sexual y laboral presentada por una exconcejal de su propio partido, en un caso que ha sacudido la política madrileña.
La decisión judicial, conocida en las últimas horas, marca un punto de inflexión. Un juzgado de violencia sobre la mujer ha abierto diligencias al considerar que los hechos denunciados podrían constituir varios delitos, entre ellos acoso sexual y laboral, coacciones o lesiones.
Pero lejos de rebajar el tono, el regidor ha optado por resistir.
Un “no” rotundo a la dimisión
Ante los medios, Bautista fue claro. No hay margen para la duda. “No voy a dimitir”, vino a decir en una intervención en la que insistió en que seguirá al frente del Ayuntamiento “trabajando por Móstoles”.
El alcalde sostiene que aún no ha recibido formalmente la querella, lo que, según su versión, le impide conocer con detalle las acusaciones y preparar su defensa. Lejos de asumir desgaste político, ha transformado su posición en un relato de resistencia.
La querella que cambia el escenario
La denuncia fue presentada por una exedil del Partido Popular que abandonó el Ayuntamiento en 2024. En su escrito, acusa al alcalde de un patrón de comportamiento que incluye presuntas solicitudes de favores sexuales y posteriores represalias laborales tras su negativa. El juzgado ha considerado que existen indicios suficientes para investigar los hechos y ha citado a la denunciante a declarar el próximo 29 de junio, además de ordenar pruebas periciales.
El caso no solo afecta al alcalde: también señala al propio partido por una supuesta falta de protección a la denunciante.
“Cacería política” y defensa cerrada
Bautista ha respondido con un contraataque político. Ha calificado la situación como una “cacería mediática y política”, atribuyendo el origen de la denuncia a una estrategia de desgaste impulsada por sus adversarios. En esa línea, ha insistido en su inocencia y ha denunciado lo que considera un juicio paralelo en la opinión pública.
El discurso no es aislado. Desde el entorno del Partido Popular, varias voces han respaldado al alcalde, defendiendo su gestión y cuestionando el contexto en el que surge la querella.
Presión política y oposición al alza
Mientras el alcalde se mantiene firme, la presión crece.
Desde la oposición, especialmente PSOE y Más Madrid, se exige su dimisión inmediata, argumentando que la gravedad de los hechos y la apertura de diligencias judiciales hacen insostenible su continuidad al frente del consistorio.
El caso ha escalado así del ámbito judicial al político, convirtiéndose en uno de los principales focos de tensión en la Comunidad de Madrid.
Un caso que trasciende el Ayuntamiento
Más allá de Móstoles, el episodio tiene una dimensión mayor. La implicación del Partido Popular, la gestión interna de la denuncia y el debate sobre protocolos frente al acoso han colocado el caso en el centro de la agenda nacional.
No es solo una causa judicial. Es también un conflicto político y simbólico.