Martes, 17 de Marzo del 2026
Felipe VI reabre el debate sobre la conquista de América
El pronunciamiento, poco habitual en la Corona española, marca un cambio en el tono institucional respecto al pasado colonial.
Durante una visita al Museo Arqueológico Nacional, el monarca admitió que la colonización española estuvo marcada por abusos, violencia y controversias éticas, pese a la existencia de normas que, en teoría, buscaban proteger a los pueblos indígenas.
Felipe VI subrayó que estos hechos deben analizarse con perspectiva histórica, pero también reconoció que no pueden generar orgullo desde los valores actuales.
Este gesto ha sido interpretado como un intento de acercamiento hacia América Latina, especialmente México, país con el que España mantiene tensiones diplomáticas desde hace años por la falta de una disculpa formal por la conquista.
Las palabras del rey fueron respaldadas de forma total por el Gobierno español, que aseguró haber estado informado previamente y calificó el mensaje como “razonable” y acorde a una lectura histórica moderna.
Sin embargo, la reacción política fue dispar:
- Oposición (Partido Popular): Su líder, Alberto Núñez Feijóo, rechazó revisar hechos del siglo XV con criterios actuales y calificó el debate como un “disparate”.
- Vox: Defendió la conquista como una obra “civilizadora”.
- Izquierda (Podemos y otros): Consideraron las declaraciones insuficientes, reclamando un reconocimiento más profundo o incluso disculpas formales.
- Sumar: Valoró el gesto, aunque también lo consideró limitado.
El resultado ha sido una nueva fractura en el debate político español sobre la memoria histórica y el legado colonial.
En América, las declaraciones fueron leídas principalmente como un gesto simbólico relevante, pero no definitivo. En México, donde el tema es especialmente sensible, la presidenta Claudia Sheinbaum consideró que podría tratarse de un primer paso hacia el reconocimiento histórico, aunque sin llegar a una disculpa formal.
El trasfondo incluye la solicitud de disculpas realizada en 2019 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, que fue rechazada por España y tensó las relaciones bilaterales.
En el resto de América Latina, el debate también se reactivó en torno a:
- El impacto de la colonización en las poblaciones indígenas
- Las consecuencias actuales como desigualdad y racismo estructural
- La necesidad —o no— de reparaciones históricas
Las declaraciones de Felipe VI han trascendido lo político para instalarse en un debate más amplio: cómo deben las sociedades contemporáneas interpretar su pasado.
Mientras algunos sectores defienden una revisión crítica de la historia, otros advierten contra el “presentismo”, es decir, juzgar el pasado con valores actuales.
En ese contexto, el mensaje del rey —sin llegar a una disculpa oficial— parece buscar un equilibrio entre reconocimiento histórico y contextualización, abriendo una nueva etapa en la relación entre España y América.