Martes, 5 de Mayo del 2026
Sánchez abre la Quiniela al fútbol femenino y convierte una tradición en símbolo de cambio
Hay decisiones que no cambian un partido, pero sí el tablero. Este martes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la entrada del fútbol femenino en la Quiniela, un gesto que trasciende lo deportivo y se instala en el terreno de lo simbólico: el de la igualdad.
La medida, que será aprobada mediante real decreto, permitirá que cuatro partidos de la Liga F formen parte de cada jornada del histórico boleto, un espacio que durante décadas estuvo reservado exclusivamente al fútbol masculino.
No es solo una inclusión. Es una ruptura con una tradición que llevaba intacta desde 1946.
De la ausencia a la permanencia
El fútbol femenino ya había asomado en la Quiniela en ocasiones puntuales, casi como excepción. Pero nunca había tenido presencia fija.
Eso cambia ahora.
A partir de la próxima temporada, cuatro encuentros de la máxima categoría femenina estarán integrados de forma permanente en cada jornada, compartiendo espacio con partidos de Primera y Segunda División masculina.
El cambio no es menor. Supone pasar de lo anecdótico a lo estructural.
Dinero, visibilidad y profesionalización
La Quiniela no es solo un juego. Es también una fuente de ingresos.
Hasta ahora, los beneficios derivados de este sistema de apuestas se repartían entre los clubes del fútbol masculino profesional. Con la nueva medida, los 16 equipos de la Liga F pasarán a participar en ese reparto.
Eso significa financiación directa. Pero también algo más difícil de medir: visibilidad.
Porque estar en la Quiniela implica formar parte del imaginario popular del fútbol en España. Implica que miles de aficionados miren partidos que antes no miraban. Que los nombres de equipos y jugadoras circulen más allá de su nicho habitual.
Un mensaje político claro
Sánchez no dejó margen a la interpretación.
Definió la medida como “una apuesta por la igualdad dentro y fuera del campo”, subrayando que profesionalizar el fútbol femenino va más allá del deporte.
El anuncio encaja dentro de una línea política más amplia, marcada por la ley del deporte de 2022, que busca garantizar la igualdad de trato entre hombres y mujeres en el ámbito deportivo.
Pero también responde a una realidad: el crecimiento sostenido del fútbol femenino en España.
Un deporte que ya no es promesa
El contexto explica la decisión. España es campeona del mundo desde 2023. La Liga F es profesional desde 2022. Y el número de licencias federativas no deja de crecer.
El fútbol femenino ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad competitiva, mediática y social. Lo que faltaba era dar el salto definitivo a los espacios tradicionales. La Quiniela era uno de ellos.
Una reivindicación histórica
La medida no nace de la nada.
Durante años, asociaciones como la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) han reclamado la inclusión del fútbol femenino en la Quiniela como vía para garantizar ingresos estables y mayor reconocimiento.
Ese trabajo encuentra ahora respuesta. Con retraso, dicen algunos. Pero llega.
Entre el avance y el escepticismo
Como ocurre con cualquier cambio estructural, la medida también genera debate.
Algunos sectores consideran que el impacto económico será limitado en comparación con otras vías de financiación. Otros señalan que la clave estará en cómo se repartan los ingresos y en si realmente se traduce en crecimiento sostenible.
Pero incluso entre las dudas, hay consenso en algo: El paso es relevante.
La Quiniela como espejo del fútbol
La Quiniela siempre ha sido más que un juego. Ha sido un reflejo de qué fútbol importa. Durante décadas, ese reflejo fue exclusivamente masculino. Ahora, empieza a ser compartido.
No cambia el resultado de los partidos. Pero sí quién aparece en el boleto.
Un cambio que mira al futuro
La inclusión del fútbol femenino en la Quiniela no resuelve todos los desafíos del deporte. No iguala presupuestos. No equilibra audiencias. No borra las diferencias estructurales.
Pero marca un camino. Uno que conecta tradición y cambio, historia y presente.
Porque a veces, las transformaciones más profundas empiezan en los detalles.
Y esta vez, el detalle está en un boleto que, por primera vez, mira también hacia el fútbol femenino.